La entrada al refugio está a mano derecha de la foto inferior (no se
ve). La ruta que tomamos se ve en la distancia en la parte
izquierda. Esta es la carretera que sigue la verja que separa la
población civil del este del refugio.
¡Jim, el Pirata Mayor haciendo lo que siempre hace! Por eso
casi nunca sale en las fotos. ¡Pero yo decidí cambiar esto y
plasmarlo en esta foto!
¡Entrada al refugio (again!), pero esta vez con letrero de advertencia!
Al fin decidimos la ruta y comenzamos a subir y bajar cuestas. Un
poco antes del lugar de esta foto (abajo) se rompió una cadena, por lo
que perdimos casi una hora en arreglarla. (Este es Doc Rodríguez gozando la
cuesta.)
De esta foto (abajo) se puede apreciar la carretera de entrada
(centro-derecha) y los Cayos de Tierra y Afuera. Islotes cercanos
al poblado Esperanza en el sur de Vieques.
Mientras esperábamos a que llegaran los de la cadena rota, confrontamos
serios problemas con los tubos de la rueda delantera de esta bici.
Se rompieron unos cuantos o se vaciaban, uno de ellos se tragó el
gusanillo. Al segundo día
descubrimos que no eran los tubos, la goma los estaba rompiendo!
Fue muy frustrante para Gilberto ¡Al menos yo decidí para el futuro
utilizar concreto en
vez de Slime en los tubos!
¡Cuando al fin arreglamos los tubos y la cadena, se rompió otra!
Por lo que tardamos un poco más. Cuando al fin salimos y
comenzamos a gozar las subidas y las bajadas vertiginosas, hubo un
accidente. Este fue al final de una cuesta muy empinada de piedra suelta que
terminaba en una curva cerrada. Héctor trató de esquivar a dos
ciclistas y terminó en una mini cuneta que lo
arrojó de la bicicleta. Sufrió un golpe en la cabeza (gracias a
Dios por el casco), se le salió el brazo, se le rompió la escapula y tubo varias
cortaduras, una de seis puntos.
Nada serio, pero si de mucho cuidado. Teníamos un Paramédico y un Doctor
en el grupo. Pero para más suerte, cerca había un joven con una
guagua que lo llevó al hospital. Pero como en este no hay
servicio de Rayos X, fue llevado a Fajardo en Avión.
¡En esta foto se muestra casi todo el grupo organizándose para regresar!
(Que Waldo no vea el Camelback rojo!)
La ruta de montaña fue corta, pero muy buena. Las cuestas aunque
fuertes, se podían subir, pero mejor aun, las bajadas eran muy, muy buenas.
Habían muchas, muchas, muchas espinas. Regresamos por
carretera a Isabel II y de ahí a Monte Santo. Como el Jeep que
rentamos no tenia facilidades para bicicleta, seguí hasta mi hospedaje
1.35 millas más (cuesta arriba).
Estimo que corrimos sólo 12 millas ese día. Además de la
preocupación por Héctor, teníamos la urgencia de salir
del lugar. Dicen que después de las 5:00 pm arrestan a quienes
estén en la zona. ¡Después de reflexionar un rato, pensamos que
no había cárcel pa' tanta gente y que se formaría tremendo lío con las
bicicletas!